Gestión pasiva y gestión activa: El gran dilema

Cuando uno inicia su andadura en el mundo de la inversión, su primer dilema será escoger su estilo de inversión.

¿Queremos batir al mercado o simplemente replicarlo? Según como respondas a esa pregunta, serás un inversor de gestión pasiva o de gestión activa.

Contenido


¿Qué es la gestión pasiva?

También conocido como inversión pasiva, su finalidad es replicar el comportamiento de un índice de referencia o benchmark. Con esta forma de invertir, se pretende lograr la rentabilidad que nos ofrece el mercado. Ni más ni menos.

Para que lo entiendas mejor. Imagínate por un momento que eres el gestor de un fondo pasivo. Tu objetivo es replicar el rendimiento que ofrece el Ibex 35 (índice español). Para ello, tratarás que la evolución de tu fondo sea lo más similar a la del índice español. Es decir, aquellas personas que inviertan en tu fondo podrán replicar al ibex 35 comprando una simple participación.

Seguramente, ahora te estés preguntado, ¿cómo se puede replicar al Ibex 35? Siguiendo con el ejemplo anterior, una persona lo podrá hacer de 2 formas:

1. Comprando una a una todas las empresas que componen al Ibex 35 (son 35 en total). Sería un trabajo tedioso y te supondría un elevado gasto en cuanto a comisiones.

2. Comprando una participación de un fondo indexado o una acción de un Exchange Trade Fund (ETF). Fácil y muy económico. Se obtiene una diversificación por un precio muy reducido. Estaríamos ante la esencia de la gestión pasiva.

¿Qué es la gestión activa?

La finalidad de la gestión activa o inversión activa es batir al mercado. Hay un gestor que en base a su conocimiento y criterio establece una estrategia mediante la cual busca obtener una rentabilidad mayor que la que nos ofrece el mercado.

Por ejemplo, como gestor piensas que el rendimiento de todas las empresas europeas que empiezan por la letra A, van a hacerlo mejor que el mercado europeo en su conjunto. Entonces, creas un fondo activo que integra a todas esas acciones. Tu objetivo será que el rendimiento de tu fondo sea mayor que el del índice de referencia, en este caso el Euro Stoxx 50.

Este es un ejemplo un poco chorra para que lo puedas entender fácilmente, pero la gestión activa es un mundo. Existen mil y una formas de invertir. De la más simple a la más compleja. Como por ejemplo crear una estrategia de inversión basada en indicadores, análisis técnico, análisis fundamental, value investing, algoritmos etc.

Diferencia entre gestión pasiva y gestión activa

Para que puedes entender mejor las diferencias entre ambas formas de invertir, he realizado el siguiente cuadro resumen:

Gestión Pasiva Gestión Activa
Finalidad
Replicar el mercado
Batir al mercado
Plazo de inversión
Se centra sobre todo en el L/P
Corto, medio y largo plazo
Comisiones
Reducidas
Generalmente más elevadas
Papel del gestor
Pasivo: no depende del criterio del gestor
Activo: depende del criterio del gestor
Diversificación
Muy fácil
Se puede diversificar, pero a mayor coste
Conocimiento
Bajo
Alto
Perfil
Inversor particular
Inversor profesional


hablemos de números

Cada persona es un mundo. Algunos optan por el camino de la gestión pasiva y otros por el de la gestión activa. Es el eterno dilema y siempre existirá un debate entre ambas.

No existe un camino correcto, pero tengo claro que la gestión pasiva es una forma mucho más económica y fácil de aplicar para un inversor particular.

Y los datos, ¿Qué dicen? Pocos fondos de gestión activa baten a sus índices de referencia a largo plazo

La gestión pasiva y gestión activa en datos

Veámoslo visualmente, para poder sacar mejores conclusiones…

Esta gráfica representa los datos de la imagen. Como podrás observar, cuanto mayor es el plazo de inversión, más difícil es batir al índice de referencia.

Incluso, vemos como a 10 años, de media 91 de cada 100 fondos activos tienen peores resultados que el propio índice. Es decir, solo 9 de cada 100 fondos activos baten al mercado. Y eso, sin tener en cuenta sus altas comisiones. Viendo la tendencia de esta gráfica, imagínate el resultado a 20 años vista… 

Además, si 9 de cada 100 fondos activos baten al mercado y existen miles de fondos, las posibilidades de acertar con el fondo correcto sería como tocarte la lotería. 

¿Por qué invierto en gestión pasiva?

Si eres un lector recurrente de mi blog, habrás podido observar que mi estilo de inversión se basa en la gestión pasiva.

Y ¿Por qué he escogido esa forma de invertir?

1. Apenas requiere tiempo: Para mí el tiempo es mi activo más preciado. Me encanta invertir, investigar y aprender, pero también me gusta disfrutar de la vida. No quiero estar todos los días analizando y preocupándome por mis inversiones. Esta forma de invertir me permite vivir despreocupado dedicándole apenas 1-2h al mes.

2. Sus bajas comisiones: Actualmente, solo pago un 0,19% de TER por mis ETF’s, sin pagar comisión de compra y venta. Unas comisiones realmente bajas. Y a largo plazo las comisiones son muy importantes. Marcan diferencias en la rentabilidad final.

3. Alta probabilidad de rentabilidad: El largo plazo es tu aliado. Cuanto mayor es tu plazo de inversión, menor es el riesgo y tienes más probabilidad de lograr una rentabilidad interesante. Si no me crees, mira la siguiente imagen:

Rentabilidad entre la renta variable y renta fija

Si aún no sabes distinguir entre renta variable y renta fija, te recomiendo que te leas este post.

4. Su simplicidad: He aprendido a apreciar la belleza de lo simple. La complejidad suele separarnos de nuestro camino y llena de ruido nuestra mente. Lo simple y sencillo, suele ser el camino correcto. Cada vez me gusta más simplificar mi vida.

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2 comentarios en «Gestión pasiva y gestión activa: El gran dilema»

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