Fases del inversor: ¿Cómo evoluciona nuestra cartera?

El ciclo de la vida consiste en nacer, crecer, madurar y morir. Y en las finanzas pasa algo muy similar. 

A lo largo de nuestra vida nuestros ingresos, gastos, obligaciones y prioridades van cambiando. Las decisiones que tomamos en nuestra juventud no son las mismas que en la madurez, ni tienen el mismo impacto ni la misma repercusión.

Al igual que nosotros evolucionamos, también lo hace nuestra cartera. Una misma persona, vivirá diferentes fases en su vida y la distribución de su cartera de inversión tenderá a modificarse a lo largo del tiempo.

¿Cuántas fases viviremos como inversor?, ¿Cómo irá variando nuestra cartera de inversión?

Fases del inversor by Inversor Paciente


Fase I: Joven inversor

Rango de edad: 20 a 39 años

  • 20-30 años: Aquellos que toman conciencia a edad temprana de la relevancia que tienen las finanzas personales en su vida.
  • 30-39 años: Aquellos que durante su vida laboral, les va surgiendo la inquietud o necesidad por aprender a cómo administrar su dinero.

Esta fase, es el inicio de nuestra andadura en el mundo laboral. Somos jóvenes y nos queremos comer el mundo. Apenas tenemos prioridades y obligaciones. Empezamos a acumular dinero y a tomar ciertas decisiones financieras.

Desde mi punto de vista, esta fase es FUNDAMENTAL. En ella, se asentarán las bases del devenir de nuestras finanzas.

¿Qué bases debería establecer un joven inversor?

1. Crear el hábito del ahorro: Ahorrar cada mes es la herramienta más poderosa en el mundo de las finanzas. Antes de invertir, tenemos que generar un ahorro constante.

  • Ahorrar 10% mensual: Si te cuesta ahorrar.
  • Ahorrar 20% mensual: Si ya ahorras, intenta incrementar ese ahorro
  • Ahorrar 30% mensual: Lo deseable. Cuanto más ahorres en esta fase, mejor.

2. Destinar nuestro dinero a la compra de activos. Acumular activos. Minimizar los pasivos. Hacer que el dinero trabaje para nosotros y nuestro futuro.

3. Recapacitar acerca de nuestras necesidades y creencias. ¿Realmente necesito un coche para ir al trabajo?, ¿Necesito gastarme tanto dinero en ropa?, ¿Es necesario cambiar de móvil cada mes?, ¿Es el momento adecuado para comprarme una casa?

4. Tomar contacto con el mundo financieros. Cuanto antes empecemos a invertir, mucho mejor. De hecho, tengo un post dedicado exclusivamente a ello → pincha aquí

5. Momento de arriesgar: No Risk, No glory. La ventaja de ser joven es que nos queda mucha vida por delante. Tenemos tiempo para poder reaccionar y solucionar cualquier metedura de pata.

6. Distribución de una cartera: Debemos ser agresivos. Nuestra cartera debería estar compuesta en casi su totalidad de renta variable, aunque eso dependerá de la aversión al riesgo de cada uno. Ejemplos de cartera:

  • Arriesgado: 100% renta variable
  • Arriesgado moderado: 90% renta variable + 10% renta fija
  • Arriesgado conservador: 80% renta variable + 20% renta fija

Fase II: Inversor maduro

Rango de edad: 40 a 59 años

Vivimos en una fase más avanzada de nuestra vida. Unos ascienden en su trabajo, otros buscan nuevas aventuras o incluso algunos deciden reinventarse. En esta fase, por norma general, la tendencia es que nuestros ingresos se incrementen.

Por otro lado, nuestra situación personal ha cambiado. Buscamos estabilidad. La mayoría de de las personas se han comprado una casa, un coche y han formado una familia. Todo ello, provoca que nuestras obligaciones aumenten.

Desde un enfoque financiero, hemos madurado. Ya hemos vivido alguna recesión. Hemos adquirido experiencia y conocimiento, y nos damos cuenta de cuáles son las reglas de juego y cómo funcionan los mercados. Nuestra concepción del riesgo ha cambiado.

Nuestras prioridades son diferentes. Ya no somos tan arriesgados. Valoramos mucho el capital que hemos ido acumulado con nuestro tiempo y sacrificio. Empieza la necesidad de comenzar a planear nuestra jubilación y de proteger nuestro patrimonio.

En esta etapa, nos volvemos más moderados con el riesgo y la distribución de nuestra cartera tiende a cambiar de la siguiente forma:

  • Moderado Arriesgado: 70% renta variable + 30% renta fija
  • Moderado: 60% renta variable + 40% renta fija
  • Moderado Conservador: 50% renta variable + 50% renta fija

Fase III: Inversor prejubilado

Persona que se encuentra entre los 60 y 65 años.

Nos encontramos en los últimos años de nuestra vida activa. Nos faltan pocos años para jubilarnos. 

Generalmente, nos encontramos en la cima tanto en lo laboral como en lo salarial. Además, nuestros gastos alcanzan unos niveles muy bajos comparados con las fases anteriores. Ya hemos pagado nuestra hipoteca y los hijos empiezan a irse de casa o a ser autosuficientes. Vemos como nuestra tasa de ahorro se incrementa.

Ahora todo gira entorno a la seguridad. Nuestra máxima preocupación es tenerlo todo bien atado para poder disfrutar tranquilamente de nuestra bien merecida jubilación.

En esta fase, somos mucho más conservadores. La parte correspondiente a la renta variable debería ser muy pequeña o nula. Nuestro tiempo es mucho más limitado y ya no tenemos tiempo de reacción ante decisiones incorrectas.

Posibles carteras:

  • Conservador Arriesgado: 30% renta variable + 70% renta fija
  • Conservador Moderado: 20% renta variable + 80% renta fija
  • Conservador: 10% renta variable + 90% renta fija
  • Muy conservador: 100% renta fija

Fase IV: Inversor jubilado maduro

Rango de edad: + de 65 años.

Después de un largo camino, ¡Por fin logramos nuestra querida jubilación! Hemos dedicado gran parte de nuestro tiempo al aspecto laboral y lo que más deseamos ahora es disfrutar de la familia, de la vida y de nuestro valioso tiempo. 

Algunos se preguntarán que se debe hacer en esta fase… Realmente no hay una respuesta única. Dependerá de nuestra situación y de la pensión que percibamos. ¿Cómo podríamos plantear nuestra cartera para esta última etapa?

  • Obtener un complemento a nuestra jubilación vía dividendos
  • Obtener un complemento a nuestra jubilación mediante una fase de desinversión de nuestra cartera. ¿En qué consiste? Cada X tiempo, iremos realizando retiradas de dinero hasta agotar totalmente o parcialmente nuestra cartera.
  • Dejarla como herencia a nuestra familia. 

Conclusión

La vida sigue su curso. Somos jóvenes, maduramos y envejecemos. Al igual que vamos cambiando, nuestra cartera también lo hará.

Durante nuestra vida viviremos diferentes etapas, en las cuales tendremos que adaptar nuestra cartera de inversión en función de nuestras prioridades y necesidades.

Si eres joven arriesgate, es momento de hacerlo. Si estas en una fase más avanzada, quizás tengas que ser más conservador y conservar lo que ya tienes.

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2 comentarios en “Fases del inversor: ¿Cómo evoluciona nuestra cartera?”

  1. Me encantó este artículo. Según mi edad estoy en el perfil joven inversor, con perfil arriesgado pues tengo todo invertido en renta variable, en esta fase es importante como bien dices alcanzar un 30% de tasa de ahorro o más si se puede.

    hasta el próximo artículo 🙂

    Responder
    • Muchas gracias por tus palabras! 🙂

      Pues si es momento de arriesgar. El riesgo se puede convertir en un muy buen aliado! 😉

      Un saludo!

      Responder

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